Abrí mi consulta en el año 1981 y desde entonces hasta hoy 30 de junio del 2024, primer día de mi jubilación, he atendido yo personalmente a todos los pacientes que han acudido a mi para encontrar la solución de sus problemas dermatológicos.
En la mayoría de las ocasiones era la primera vez que veían a un dermatólogo, en otras porque no conseguían mejorar a pesar de seguir el tratamiento que se les había indicado y un número no menor de pacientes, quería una segunda opinión acerca del diagnóstico realizado por otros profesionales de la salud, petición muy frecuente en nuestro mundo de la sanidad.
En todos los casos siempre he puesto el máximo interés en aportar a mis pacientes todo aquello que habían venido a buscar para mejorar y/o curar el motivo que los había traído hasta mi.
Puedo afirmar sin ninguna duda, que todos estos años también han sido muy positivos para mi, ya que me han permitido relacionarme y conocer a personas extraordinarias, con las que he creado lazos de amistad y afecto. Asimismo, he podido aprender de la inmensa mayoría de ellos que la vida muchas veces no es fácil, que la enfermedad puede ser difícil de sobrellevar y que todos necesitamos ser escuchados y comprendidos en algunos momentos críticos de nuestra vida.
Y como no, me han obligado a estudiar mucho, a seguir formándome todos los días, a acudir a innumerables congresos de Dermatología para estar al día de todo lo nuevo que va apareciendo, a compartir conocimiento y también a transmitir lo aprendido y mi experiencia a los dermatólogos más jóvenes.
En definitiva, a adquirir toda la preparación y actualización necesarias para ejercer mi profesión con la dignidad que mis pacientes se merecían en todo momento y capacitándome para ser cada día mejor.
Aprecio mucho la lealtad y consideración que me han manifestado constantemente. Valoro en gran manera, que hayan acudido a mi hasta terceras generaciones de familias para que les solucionara su dermatosis.
Por todo ello, he querido despedirme de todos mis pacientes poco a poco, con tiempo suficiente para que podamos ir haciéndonos a la idea de que todo tiene un principio y un final. Y asegurarme de que encontrarán la continuidad deseada en los compañeros a los que he les he ido derivando.
Y como no, agradecerles a todos la confianza depositada en mi y en mi equipo. Os deseo siempre lo mejor a cada uno de vosotros y a vuestras familias.
Muchas gracias a todos mis compañeros dermatólogos con los que he podido aprender a la vez que enseñar todo lo necesario para ejercer mi profesión.
Muchas gracias también a mi incansable, fiel y magnífico equipo: Salomé Cumplido Crespo y Tina de los Reyes López Dávila que han compartido codo a codo conmigo el día a día de la consulta durante más de 30 años.
Un cordial saludo y Hasta Siempre!
Dra. Lola Bou









